miércoles, 19 de junio de 2013

LA MIRADA DE TANIA

A veces hay personas que aparecen en tu vida en el momento adecuado. Personas que de pronto se asoman por tu ventana, pican a tu puerta de forma suave, discreta y te recuerdan porque un día empezaste a escribir Bebiendo Limonada.

Muchas gracias Tania por regalarme tu mirada y por recordarme porque me encanta escribir, gracias de corazón. 

Aquí os dejo la entrañable mirada de Tania:

 “Tengo que confesar que lo mío con Bebiendo Limonada fue amor a primera vista. Llegue a él y a ella, una friísima tarde de invierno, cuando mi cuerpo y mi alma necesitaban calor y refugio. Bebiendo limonada me cautivó,  pero sin duda la entrada “Elmundo se volvió a parar”, me abrió el pecho. Me lancé a publicar un comentario, cosa que no había hecho nunca,  necesitaba decirle a aquella mujer, en el otro lado, que yo también había sentido aquello, que hacía mía cada una de sus palabras y que era la frecuencia que yo necesitaba sintonizar. 1000  km nos separaban y ¡por dios!, que cercano sentía todo. A partir de ahí, de esa misma tarde que Yolanda me contestó, el contacto entre nosotras no ha cesado y hasta nos dimos un fuerte abrazo en la Ciudad Condal. Una relación que me enriquece y con la que me quedo porque estoy feliz al lado de los que suman.

Cuando me diagnosticaron cáncer de mama, tenía 37 años, un marido estupendo y dos hijos maravillosos. Una vida perfecta. Hoy, 10 meses después tengo 38 años, el mismo marido que realmente ha demostrado ser estupendo y dos hijos maravillosos que han aprendido que mamá es fuerte y que los dramas son parte de la literatura, no de la vida real. Tener cáncer es terrible, es un horror, pero no es un drama, más que nada porque el drama es un género que no me va para vivir. Yo soy Tania, no Melibea. A mi me va la comedia, a ella la tragicomedia. Yo prescindo de lo trágico y ella se recrea.

Esa es la idea, la esencia de la vida, una vida de calidad,  la que me he propuesto vivir, porque ya sabemos que hay muchas formas de vivirla o de no vivirla, según se mire. Esto fue lo que atrapó del blog, de Bebiendo Limonada, la ausencia de dramatismo y ese canto a la vida, esa vida a la que necesitaba agarrarme con uñas y dientes este verano, otoño e invierno  pasados. Ahí estaba Yolanda, para decirme que sí, que me atreviera, que se podía después del cáncer. Así que no puedo dejar de agradecerte, guapa, tu generosidad por compartir, tus palabras de ánimo, tu disposición para ayudar, tu calidez y cercanía...por representar lo que tanto necesitaba y eso tiene un  valor al que nadie puede ponerle precio.

Siempre me ha gustado escribir, me resulta más fácil expresar con el lápiz que de forma oral. No me confundo si digo que Bebiendo Limonada, fue el empujón que necesitaba para abrir mi blog y contar para todos lo que solo contaba para mi. Así nace Tan dulcemente, un sencillísimo blog donde escribo del cáncer y de mucho más, desde una visión optimista, esperanzadora y positiva, de lucha, de abrazo, de aceptación y de sonrisa.


¿Y qué más puedo añadir…? Ah sí!! que la limonada me encanta!!”


Repito, muchas gracias!!


1 comentario:

  1. Que bonitas palabras te dedicaron, Yolanda!! Hace tiempo que no te visitaba y hoy me acordé de este remanso de paz y emociones que es tu blog. Espero que siga todo bien, guapísima! Un besazo

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